China viene proyectándose como un competidor integral que iguala o supera a Estados Unidos en los principales frentes de poder global, incluidos el tecnológico, el económico, diplomático y el militar. Por eso Washington ha redefinido su Estrategia de Defensa Nacional (NSS) y caracteriza al país asiático como su principal rival estratégico.
La NSS es un documento elaborado periódicamente con miras a enumerar las preocupaciones de seguridad nacional y cómo la administración planea abordarlas.Tiene un contenido deliberadamente general y se complementa con otros documentos como la Estrategia de Seguridad Nacional (NDS) o la Estrategia Militar Nacional.
En diciembre fue publicada la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump, un texto de gran significado político dado que funge como carta de navegación para "devolverle" la grandeza de Estados Unidos. La lista de deseos u objetivos se convierte en una exposición de carencias.
A continuación, enumeramos algunos intereses nacionales centrales de Estados Unidos señalados en el documento, justamente los ámbitos donde China se proyecta como un gran competidor.
- Queremos la economía más fuerte, más dinámica, más innovadora y más avanzada del mundo.
- Queremos la base industrial más robusta del mundo. El poder nacional estadounidense depende de un sector industrial fuerte capaz de satisfacer las demandas de producción tanto en tiempo de paz como de guerra.
- Queremos permanecer como el país más científica y tecnológicamente avanzado e innovador del mundo, y construir sobre estas fortalezas.
- Queremos detener y revertir el daño continuo que los actores extranjeros infligen a la economía estadounidense mientras mantenemos el Indo-Pacífico libre y abierto, preservando la libertad de navegación en todas las rutas marítimas cruciales, y manteniendo cadenas de suministro seguras y fiables y acceso a materiales críticos.
- Queremos apoyar a nuestros aliados en preservar la libertad y seguridad de Europa, mientras restauramos la autoconfianza civilizacional e identidad occidental de Europa.
- Queremos prevenir que un poder adversario domine el Medio Oriente, sus suministros de petróleo y gas, y los puntos de estrangulamiento a través de los cuales pasan, mientras evitamos las "guerras eternas" que nos empantanaron en esa región a gran costo.
- Y queremos asegurar que la tecnología de EE. UU. y los estándares de EE. UU. —particularmente en IA, biotecnología y computación cuántica— impulsen al mundo hacia adelante.
El 24 de enero, el Departamento de Guerra de Estados Unidos publicó la Estrategia de Defensa Nacional, cuyo fin es aplicar las grandes líneas de la NDS publicada en diciembre. En su enfoque estratégico dedica la segunda línea de esfuerzo disuadir a China en el Indo-Pacífico a través de la fuerza, no la confrontación.
En el documento Estados Unidos reconoce que China ya es uno de los países más poderosos del mundo y su poder sigue creciendo pese a los desafíos internos que enfrenta. Asimismo destaca que la enorme cantidad de recursos invertidos en defensa con efectividad.
"Esto importa para los intereses de América porque, como reconoce la ESN, el Indo-Pacífico pronto constituirá más de la mitad de la economía global. La seguridad, libertad y prosperidad del pueblo estadounidense están por lo tanto directamente vinculadas a nuestra habilidad para comerciar y comprometernos desde una posición de fuerza en el Indo-Pacífico. Si China—o cualquier otro, para el caso—dominara esta amplia y crucial región, sería capaz de vetar efectivamente el acceso de los estadounidenses al centro de gravedad económico del mundo, con implicaciones duraderas para los prospectos económicos de nuestra nación, incluyendo nuestra habilidad para reindustrializar", refiere la NSS, y agrega que uno de los objetivos es asegurarse de que "China ni nadie más pueda dominarnos a nosotros o a nuestros aliados".
China lidera el campo tecnológico
Hay datos claves que evidencian un cambio estructural en la balanza de poder, y es que China sigue avanzando con determinación en el campo tecnológico.
El país asiático lidera la investigación en el 90% de las 64 tecnologías críticas identificadas a nivel mundial, incluida inteligencia artificial y sistemas hipersónicos.
La brecha es más amplia en la robotización industrial. China ha instalado más robots que el resto del mundo combinado.
China ha pasado a convertirse en una fuente líder de innovación en sectores clave. Tradicionalmente, firmas estadounidenses y europeas entraron a China por su mercado y costos bajos, transfiriendo tecnología como parte de sus operaciones. Esa dinámica se invirtió y ya no puede verse como un país que "aprende y copia" sino que desarrolla tecnologías avanzadas que Occidente está adoptando o comprando, sobre todo en áreas como vehículos eléctricos, baterías, robótica y biotecnología e Inteligencia Artificial.
Este control estratégico se complementa con una producción científica masiva. Solo en 2024, los investigadores chinos publicaron 24 mil artículos sobre inteligencia artificial, superando los 19 mil de sus pares de Estados Unidos, Europa y Reino Unido juntos.
El éxito de China radica en la financiación estatal sostenida y colaboración entre universidades, empresas y fuerzas armadas acelera esta ventaja.
Hegemonía industrial
El libro de Dan Wang titulado Vertiginoso: la búsqueda de China para diseñar el futuro expone varios datos que confirman la hegemonia industrial de Beijing.
- China produce el doble de energía solar y eólica que el resto del mundo en su conjunto; por regla general, produce entre un tercio y la mitad de todos los productos manufacturados.
- Entre 2003 y 2013, Shanghái añadió tantas líneas de metro como toda la red de Nueva York. En 2025, 51 ciudades chinas disponían de líneas de metro, 11 de ellas más largas que las de Nueva York.
- Shanghái cargó y descargó más contenedores en 2022 que todos los puertos estadounidenses juntos.
- China cuenta con una red ferroviaria de alta velocidad más larga que la del resto del mundo en su conjunto, lo que representa 2.000 millones de viajes de pasajeros al año.
- China construye cada año entre un tercio y la mitad de la nueva capacidad eólica y solar mundial. En 2025, [China] alcanzó a Estados Unidos en número de centrales nucleares: 55 y 54, respectivamente.
- Los 4.400 millones de toneladas de cemento producidos por China entre 2018 y 2019 equivalen casi a la cantidad de cemento producida por Estados Unidos durante todo el siglo XX.
- China tiene ahora la capacidad de producir alrededor de 60 millones de automóviles al año —un tercio de vehículos eléctricos y dos tercios de vehículos térmicos— en un mercado mundial anual de alrededor de 90 millones de automóviles vendidos.
- Según un informe de Apple sobre sus proveedores (publicado en 2023), 156 de sus 200 principales proveedores tienen plantas de producción en China. 62 de ellos se encuentran en la provincia de Guangdong, lo que equivale al total de Estados Unidos, Vietnam y la India juntos.
- La industria manufacturera representa el 28 % del PIB chino, muy por encima del 21 % de Alemania y el 20 % de Japón, por no hablar de economías desindustrializadas como Estados Unidos y el Reino Unido (alrededor del 10 % cada una).
Poderío militar
China ha fortalecido su ejército a un ritmo vertiginoso. Los avances tecnológicos en misiles, capacidad nuclear e inteligencia artificial han generado preocupaciones en las potencias occidentales.
Se espera que su proceso de modernización en todo el sistema de Defensa culmine en 2035 y se proyecta que para ese entonces debería convertirse en una potencia militar capaz de "pelear y ganar guerras".
Exceptuando Estados Unidos, se especula que China gasta ahora más en sus fuerzas armadas que cualquier otro país.
Se encuentra rodeada por una red de bases militares estadounidenses que forman dos cinturones estratégicos alrededor de su territorio. Son aproximadamente 160 bases e instalaciones militares estadounidenses distribuidas en dos cinturones que rodean China en Asia-Pacífico, desde Japón y Corea del Sur hasta Guam, Filipinas y el Sudeste Asiático, lo que constituye un factor estructural de presión que ha impulsado sus capacidades defensivas, de negación de acceso y de disuasión regional.
- Poder naval: es capaz de operar en mar abierto, con portaaviones, destructores modernos, fragatas y una flota submarina cada vez más sofisticada.
- Fuerza aérea: ha incorporado cazas de quinta generación furtivos como el J-20, ha desarrollado aviones de transporte estratégico y ha instalado sistemas de alerta temprana que amplían su radio de acción.
- El pilar de la disuación: China dispone de misiles balísticos y de crucero, convencionales y nucleares, diseñados para distintos escenarios y alcances.
- Guerra electrónica: China ha invertido en capacidades espaciales, esenciales para la navegación, las comunicaciones, la observación y el mando militar. El objetivo es resguardar la infraestructuras críticas y garantizar la resiliencia de redes militares y civiles.
Fortaleza económica
Estados Unidos ha utilizado la presión geoeconómica para establecer un dominio global. Sin embargo, algunos analistas sostienen que China podría devolver el golpe usando los recursos que tiene a su disposición. Dado que hay una relación de dependencia entre ambas potencias, Estados Unidos es un gran prestatario externo y China es un gran prestamista externo, el país asiático podría inflingir daño si se deshace de la tenencia de bonos del Tesoro estadounidense.
Un paper de Christopher Clayton, Matteo Maggiori y Jesse Schreger, titulado Desequilibrios globales, desequilibrios de poder, conjetura sobre esta posibilidad.
"El efecto sobre los costos de endeudamiento de Estados Unidos dependería de la existencia de inversores alternativos que puedan intervenir como compradores de la deuda. La elasticidad de los precios de los bonos frente a estos flujos ha sido objeto de una amplia literatura empírica reciente en macrofinanzas. Nuestra conjetura es que, para una deuda muy segura y líquida, el impacto en los precios sería muy limitado. Estados Unidos podría recomprar la deuda y volver a emitirla a nuevos inversores, capturando solo unos pocos puntos básicos derivados de la venta apresurada de China. En este escenario, China no tendría poder y los intentos de venta masiva incluso podrían generar una ganancia leve para Estados Unidos. Sin embargo, a medida que Estados Unidos alcanza niveles de deuda mucho más altos (es decir, entra en la Zona de Inestabilidad) y emergen riesgos de una corrida, entran en juego consideraciones adicionales".
La relación económica entre ambas naciones atraviesa un momento crítico porque China ha acelerado su salida de los activos estadounidenses, lo que podría marcar un punto de inflexión en la geopolítica actual. Según los últimos datos del Tesoro estadounidense, las tenencias de Beijing cayeron a los 682 mil 600 millones de dólares.
La estrategia de desdolarización, ante un escenario de mayor confrontación, genera una presión alcista en las tasas de interés de los bonos del Tesoro. Al haber menos compradores dispuestos a sostener la deuda, el costo del financiamiento para EE.UU. tiende a subir. "La estabilidad del sistema financiero global depende, en gran medida, de quién ocupará el vacío dejado por los capitales chinos. La ruptura ya es un hecho y las consecuencias apenas comienzan a vislumbrarse en los mercados", argumenta Marcos Phillip, periodista especializado en finanzas.
También hay que añadir que la fortaleza del dólar se ha ido erosionando a medida que los países buscan alternativas por motivos económicos y geopolíticos. El uso de monedas nacionales en comercio intra-bloque, reduce gradualmente la dependencia del dólar. Se ha registrado el uso creciente del yuan dentro del BRICS:
Algunos datos a tomar en consideración:
- Para mayo de 2025, el yuan chino facilitó aproximadamente el 50 % del comercio interno del BRICS, a pesar de haber sido apenas el 2 % de los pagos globales anteriormente.
- El volumen de transacciones del yuan digital (e-CNY) superó los $2.3 billones de dólares para finales de 2025.
- Este volumen de e-CNY representa un crecimiento de más del 800 % desde 2023.
- El proyecto mBridge, una red transfronteriza de CBDC desarrollada junto al Banco de Pagos Internacionales y varios bancos centrales, procesó 55.49 mil millones de dólares en 2025.
- Según estimaciones vinculadas al desarrollo de CBDC, estos sistemas pueden reducir los costos de transacción hasta en un 50 % en comparación con mecanismos tradicionales como SWIFT.
- Si bien el dólar aun domina la mayoría de transacciones financieras globales y sigue siendo la reserva de valor preferida para la mayoría de bancos centrales y mercados, persiste la búsqueda de alternativas a su uso.
Comercio y diplomacia
China ha logrado posicionarse geopolíticamente geoeconomicamente en América Latina, una región signada por la coherción y la fuerza militar como forma de ganar influencia. Las relaciones sino-latinoamericanas se han fortalecido gracias a una mayor cooperación comercial.
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), China ha incrementado su presencia comercial en diversas regiones latinoamericanas y en más de 20 años las exportaciones pasaron del 1 % al 14 %.
También hay que destacar los grandes proyectos de infraestructura en construcción en América Latina (como el puerto de Chancay en Perú y el metro de Bogotá en Colombia), financiados y ejecutados por empresas chinas. 22 países de la región forman parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el proyecto insignia de desarrollo económico de China que implica una una red de intereses compartidos.
Estados Unidos parece resuelto a expulsar a China de lo que considera "su patio trasero", la presión y cohersión ejercida el año pasado en Panamá para retirar la Ruta de la Seda y las recientes maniobras militares en el Caribe, que devino en el robo de buques petroleros y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, son una muestra de ello.